Sábado 23,
Octubre 2021
 

Después de cursar el secundario en la Escuela de Comercio Carlos Pellegrini de Buenos Aires viajé a los Estados Unidos donde realicé la totalidad de mis estudios superiores en la Universidad de California, Berkeley. Allí obtuve el título de Bachelor of Arts en Economía en el año 1957, y al año siguiente comencé con las asignaturas para la obtención del título de Master of Arts con mención en la misma disciplina. Volví a la Argentina en 1959 donde seguí trabajando en investigaciones orientadas a culminar mi tesis de Maestría.
En esa época persistía en el país cierta confusión entre ser “economista” y “contador público”. Las pocas materias de economía que se dictaban en la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Buenos Aires (UBA) se concentraban en el doctorado y recién en 1958 se creó la carrera de economía como tal. La mal llamada Facultad de Ciencias Económicas era hasta entonces fundamentalmente de carácter profesionalista tendiente a formar Contadores Públicos (1). En el año 1960 tuve la oportunidad de participar en el seminario de investigación que coordinaba el Dr. Julio H. G. Olivera, quien me invitó a participar en su grupo de trabajo del Banco Central de la República Argentina. Posteriormente, el Dr. Olivera me ofreció la membresía al Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, institución a la que pertenecí por muchos años. Asimismo, me integré a la enseñanza de economía, habiendo ganado el concurso de Historia del Pensamiento Económico que se dictaba en dicha casa de estudios.
Coetáneamente con mi enseñanza en la Facultad de Ciencias Económicos, comencé a dictar la materia “Economía” en la Carrera de Sociología de la UBA, cargo que ejercí inicialmente hasta julio de 1966 cuando, en el cuadro represivo de la Noche de los Bastones Largos, renuncié a dicha posición. Me reintegré como profesor de dicha carrera años después cuando se creó la Facultad de Ciencias Sociales habiendo ganado el concurso como profesor de la materia.